El forro de una chaqueta es lo que separa una prenda casera de una prenda acabada: tapa las costuras, hace que la chaqueta se deslice sobre la blusa o el jersey, protege la entretela y ayuda a que la prenda conserve la forma con el uso. Un forro mal calculado, en cambio, tira de la espalda, arruga el bajo o hace que la manga se enrolle hacia dentro. Por eso merece la pena entender cómo se construye antes de cortar.
En esta guía repasamos el forro chaqueta desde el punto de vista del taller: qué tela usar, cómo se obtiene el patrón de forro a partir del patrón de la prenda, dónde van los pliegues de holgura, cómo se forran las mangas y cómo se cierra todo con el método de embolsado, que es el que se usa en confección industrial y también el más cómodo en casa.
Tela para forro: qué elegir según la prenda
La tela para forro tiene que cumplir tres condiciones: deslizar bien, ser más fina que la tela exterior y aguantar el roce en axilas y puños. No sirve cualquier raso de fiesta: muchos poliésteres brillantes no transpiran, se cargan de electricidad estática y se deshilachan con facilidad. En una chaqueta que vas a usar a diario, la elección del forro influye tanto en la comodidad como la propia lana.
Como regla general, el forro debe ser algo más ligero y más liso que la tela exterior, y su cuidado debe ser compatible: si la chaqueta va a la tintorería, el forro también; si es de algodón lavable, busca un forro que admita lavado y preencógelo.
- Viscosa o cupro (bemberg): el forro clásico de sastrería. Transpira, no da electricidad estática y tiene buena caída. Ideal para chaquetas de lana y trajes.
- Acetato: brillo suave, económico, buen deslizamiento; algo más delicado en las costuras de axila.
- Poliéster: muy resistente y barato, pero da calor. Aceptable en gabardinas y prendas de entretiempo.
- Sarga o twill de viscosa: más cuerpo, recomendable para el forro de abrigo y para mangas.
- Forros acolchados o franela: para abrigos de invierno, normalmente solo en el cuerpo, con mangas en forro liso para que entren bien.
Consejo profesional
Para la manga usa siempre un forro liso y resbaladizo aunque el cuerpo lleve un forro estampado o acolchado: es la zona donde más se nota el roce al ponerse la prenda.
Cómo sacar el patrón de forro a partir del patrón de la chaqueta
El forro no es una copia exacta de las piezas exteriores. Se obtiene a partir de ellas restando lo que ocupa la vista (la pieza de tela exterior que remata el delantero por dentro) y añadiendo holgura en los puntos donde el cuerpo se mueve. Muchos patrones comerciales ya incluyen las piezas de forro; si no es así, puedes trazarlas tú en una tarde.
Coloca el delantero sobre papel, marca la línea de la vista y traza el forro desde esa línea hacia la costura lateral, añadiendo el margen de costura en el borde que se une a la vista. La espalda se copia entera, con un pliegue de holgura en el centro. Las pinzas del exterior se pueden trasladar al forro como pinzas o convertir en pequeños pliegues sin coser, que dan más libertad.
- 1.Delantero: desde la vista hacia el costado, con margen extra de 1–1,5 cm en el borde de la vista.
- 2.Espalda: entera, con pliegue central de 2–2,5 cm de profundidad (es decir, 4–5 cm de tela extra al abrir).
- 3.Sisa: sube la sisa del forro unos 0,5–1 cm y añade 0,3–0,5 cm en el costado para dar movimiento.
- 4.Bajo: el forro termina unos 2–2,5 cm por encima del bajo acabado de la chaqueta, formando un pequeño pliegue de holgura al coserlo.
- 5.Manga: igual que la manga exterior, con la copa algo más alta y el largo ajustado para el pliegue del puño.
Holgura del forro: el pliegue de espalda y el pliegue de bajo
El error más común al forrar una chaqueta es cortar el forro del mismo tamaño que la prenda. Como el forro está por dentro, recorre un contorno ligeramente menor, pero el cuerpo necesita movimiento: al cruzar los brazos, la espalda se estira varios centímetros. Si el forro no tiene reserva, tira de los hombros y deforma el exterior.
Por eso el forro lleva dos reservas clásicas. La primera es el pliegue central de espalda, que se hilvana y se fija solo en el escote y en la cintura (o con un pequeño punto cruzado a la altura de los omoplatos). La segunda es el pliegue de bajo: el forro se cose al dobladillo de la chaqueta 1–1,5 cm por encima de su doblez, de modo que sobra un poco de tela que cae formando una pestaña. Esa pestaña absorbe el movimiento vertical y evita que el bajo de la chaqueta se arrugue hacia dentro.
En el puño ocurre lo mismo: el forro de manga se une al dobladillo de la manga exterior dejando una pestaña de aproximadamente 1 cm. Si al probar la chaqueta notas que el bajo de la manga se recoge hacia dentro, casi siempre es porque falta esa holgura.
Consejo profesional
Plancha el pliegue de bajo hacia abajo, nunca hacia arriba: así cae sobre la costura y la oculta, que es el acabado que verás en cualquier chaqueta de buena confección.
Forrar una chaqueta con el método de embolsado
El embolsado (bagging) consiste en coser el forro y la prenda exterior por separado, unirlos por los bordes con el derecho contra el derecho y darles la vuelta por una abertura que se deja en una costura del forro. Es rápido, todas las costuras quedan ocultas y casi todo se hace a máquina. Es el método que conviene para forrar una chaqueta o un abrigo en casa.
Antes de empezar, la prenda exterior tiene que estar terminada: entretelas aplicadas, bolsillos hechos, mangas montadas, hombreras colocadas y costuras planchadas. El forro, por su parte, se monta completo con sus mangas, y se une a las vistas de delantero y a la vista de cuello o tapa de escote.
- 1.Cose el forro: pinzas o pliegues, costados, hombros y mangas. Deja abierta 25–30 cm de una costura de manga del forro (o de un costado) para dar la vuelta.
- 2.Une forro y vistas, encara con la chaqueta derecho con derecho y cose desde el bajo de un delantero, subiendo por la solapa y el cuello, hasta el bajo del otro delantero.
- 3.Recorta márgenes en escalón, piquetea curvas y esquinas y plancha abriendo costuras antes de dar la vuelta.
- 4.Cose el bajo del forro al dobladillo de la chaqueta derecho con derecho, respetando la pestaña de holgura.
- 5.Une los puños: mete la mano por la abertura, localiza manga exterior y manga de forro sin retorcerlas y cóselas en círculo.
- 6.Da la vuelta a toda la prenda por la abertura, plancha y cierra la abertura con un pespunte al canto o a punto escondido.
Cómo forrar las mangas sin que se retuerzan
La manga forrada es la parte que más dudas da. La clave es que la manga de forro tenga la misma orientación que la exterior: la costura de debajo de brazo del forro debe coincidir con la de la prenda, y la costura del codo (si la manga es de dos piezas) también. Si la giras aunque sea un cuarto de vuelta, la manga se retuerce en el brazo y no hay plancha que lo arregle.
Antes de dar la vuelta, fija con unas puntadas a mano el margen de la costura de axila del forro al margen de la costura de axila exterior, en la parte baja de la sisa. Ese anclaje mantiene el forro en su sitio y evita que la manga del forro baje al quitarse la chaqueta. En sastrería se hace también un pequeño punto flojo en la costura de codo.
Si la copa de manga exterior lleva embebido, la copa del forro no necesita tanto: con 1–1,5 cm de embebido basta, porque el forro no se moldea con plancha como la lana. Recorta la copa del forro unos milímetros si notas que sobra tela en la parte alta del hombro.
Forro abrigo: diferencias con el forro de chaqueta
El forro abrigo sigue la misma lógica, pero con más volumen y peso. La tela exterior es más gruesa, de modo que el forro necesita algo más de holgura en contorno (otros 0,5 cm por costado) y en la sisa. Además, en abrigos largos el bajo del forro suele dejarse suelto, con un dobladillo propio, unido al dobladillo exterior solo con cadenetas de hilo de 2–3 cm en las costuras laterales. Así el forro no tira del abrigo cuando caminas.
En abrigos de invierno puedes forrar el cuerpo con una tela con abrigo (forro acolchado, franela, forro guateado fino) y las mangas con un forro liso. También es habitual intercalar una entretela de abrigo o una capa de franela de algodón entre la tela y el forro en espalda y pecho; esa capa se corta como el forro, sin márgenes en los bordes, y se fija con punto flojo a los márgenes de costura.
Si el abrigo lleva abertura trasera, el forro se corta con su propia forma de abertura, montada en escalón. Es una de las partes más delicadas: márcala con piquetes muy precisos y prueba la colocación hilvanando antes de coser.
Consejo profesional
Si el abrigo se va a forrar con tela acolchada, comprueba la holgura de la manga en el patrón: el acolchado ocupa espacio y una manga ajustada puede volverse incómoda. En ese caso conviene limitar el acolchado al cuerpo.
El forro en un patrón a medida
Cuando trabajas con un patrón que ya está calculado con tus medidas, el forro se beneficia directamente: las piezas de forro se derivan de las mismas medidas, así que la holgura del forro guarda proporción con la prenda y no hay que corregir dos veces. En Minerva Patterns cada pedido incluye un folleto PDF con notas de confección en texto y el consumo de tela, lo que te permite calcular cuántos metros de forro comprar antes de empezar.
Para estimar el forro a ojo: una chaqueta corta en forro de 140 cm de ancho necesita aproximadamente un largo de chaqueta más un largo de manga y 20–30 cm de reserva; un abrigo largo, dos largos de cuerpo más una manga. Si el forro mide 110 cm de ancho, cuenta un 30 % más. Compra siempre un poco más: el forro se corta al hilo y es resbaladizo, y un corte desviado es difícil de reaprovechar.
Preguntas frecuentes
¿Qué tela es mejor para forrar una chaqueta?
La viscosa o el cupro son las mejores opciones para chaquetas de lana o traje porque transpiran y no generan electricidad estática. El acetato es una buena alternativa económica y el poliéster sirve para prendas de entretiempo o gabardinas.
¿El forro se corta igual que la chaqueta?
No. El delantero del forro se corta desde la vista hacia el costado, la espalda lleva un pliegue central de holgura, la sisa sube ligeramente y el bajo termina 2–2,5 cm por encima del bajo acabado para formar una pestaña.
¿Cómo se forra una chaqueta a máquina?
Con el método de embolsado: se montan prenda y forro por separado, se unen por delanteros, cuello y bajo con derecho contra derecho, se cosen los puños y se da la vuelta por una abertura en la costura de manga del forro, que se cierra al final.
¿Por qué el bajo de la manga se recoge hacia dentro?
Porque el forro de manga es demasiado corto o no tiene pestaña de holgura en el puño. El forro debe unirse al dobladillo dejando una reserva de aproximadamente 1 cm que caiga sobre la costura.
¿Cuántos metros de forro necesito para un abrigo?
Para un abrigo largo con forro de 140 cm de ancho, calcula unos dos largos de cuerpo más un largo de manga y una reserva de 20–30 cm. Con forro de 110 cm de ancho, añade alrededor de un 30 %.
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